ODM 1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre
Pobreza
La información disponible muestra que la incidencia de la pobreza extrema, medida con base en el porcentaje de personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar diario (ajustado por la paridad del poder adquisitivo) se ha reducido en la última década. Si se mantuviera la tendencia de este indicador de pobreza, utilizado principalmente para realizar comparaciones internacionales, se podría alcanzar la meta de reducirlo a la mitad en el año 2015. Sin embargo, al analizar la evolución de la incidencia de la pobreza según algunas características seleccionadas se encuentran disparidades significativas.
Desnutrición
El porcentaje de niños menores de cinco años con peso inferior al normal para su edad (desnutrición global) se redujo de 34% a 24% entre 1987 y 1998, pero en la región Nororiente pasó de un 27% a un 29%. Los niños de madres residentes en áreas rurales, indígenas o sin educación, superan el promedio nacional, ya que el 29%, el 34% y el 35% sufrían en 1998 de desnutrición global, respectivamente. A nivel regional la desnutrición global alcanzaba en ese año el 33% en la región de Noroccidente en comparación con un 19% en la región Metropolitana.
ODM 2: Lograr una enseñanza primaria universal
En el 2000 la tasa neta de escolarización de la enseñanza primaria fue 84%, por lo que hubo un progreso significativo respecto a 1991, cuando era de 72%. Si se mantuviera la tasa de progreso lograda por Guatemala durante la década de 1990 se puede afirmar que potencialmente es posible alcanzar la cobertura de educación primaria universal en el año 2015. Sin embargo, en la medida en que un país se acerca a la meta se dificulta continuar con la tasa de progreso, debido a que es más difícil y costoso llegar a la población más apartada y dispersa.
ODM 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
En el 2000 la razón entre las tasas brutas de escolarización de la enseñanza primaria y secundaria entre niñas y niños fue 0.92, es decir que hubo un progreso respecto 1991, cuando era de 0.88. Si se mantuviera la tasa de progreso lograda por Guatemala en esta razón, durante la década de 1990, sería poco probable alcanzar la paridad de género en la enseñanza primaria y secundaria en el año 2005. Además, algunos departamentos como Alta Verapaz (0.80) y Baja Verapaz (0.83) se encontraban en el 2000 muy por debajo del promedio nacional.
ODM 4: Reducir la tasa de mortalidad de la niñez
Si se mantuviera la misma tendencia de reducción de la tasa estimada de mortalidad de la niñez (niños menores de cinco años) a partir de la década del ochenta, se podría alcanzar la meta de una tasa de mortalidad de la niñez de 23 defunciones por mil nacidos vivos en el período 2012-2017. Para establecer la meta se utilizó como punto de referencia la tasa estimada de mortalidad de la niñez para el período 1990-1995, es decir, 6847 defunciones por cada mil nacidos vivos.
ODM 5: Mejorar la salud materna
Si se mantuviera la tasa de progreso lograda por Guatemala en la razón estimada de mortalidad materna en la década de 1990, no se alcanzaría la meta de una razón de mortalidad materna de 55 defunciones por cien mil nacidos vivos en el 2015. Además, parece existir un consenso entre los expertos del tema en Guatemala de que estas estimaciones adolecen de un grave subregistro. El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social ha impulsado el desarrollo de la “Línea Basal de Mortalidad Materna para el Año 2000” con el fin de abordar esta temática a partir de un acuerdo nacional, interinstitucional e internacional sobre los datos de este indicador. Se estimó que la razón de mortalidad materna para el año 2000 fue de 169 defunciones por cien mil nacidos vivos. La metodología de esta estimación podrá ser replicada en el futuro para dar seguimiento a este indicador.
ODM 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
VIH/SIDA
Guatemala reportó su primer caso de SIDA a mediados de 1984. Según información pública se han notificado un total de 4,369 casos (74% son hombres). El 20% de los casos son personas entre 15 y 24 años de edad. Actualmente, el SIDA es una enfermedad de notificación obligatoria en Guatemala, pero debido a las limitaciones para realizar diagnósticos y problemas en el sistema de notificación, se estima que la cantidad de casos es mayor que los contabilizados. ONUSIDA estima que a finales de 2001 el número de adultos (15-49 años) y niños (0-15 años) infectados con VIH en todo el país era 67,000 personas.
En el Plan de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo se establecieron metas: que al menos el 90% de las personas entre 15 y 24 años de edad tengan acceso en el 2005 a métodos preventivos, y que la seroprevalencia de estas personas debe reducirse en un 25% en el 2010. Este desafío para el caso de Guatemala, específicamente para la población entre 15 y 49 años de edad, significa que la seroprevalencia debería disminuir a 0.6%.
Malaria
A partir de información del Proyecto Eliminación Gradual del DDT, se calculó que la tasa de incidencia de casos de malaria confirmados se incrementó de 0.4 a 3.1 por mil habitantes entre 1990 y 2001. No se tiene información de la proporción de la población en zonas de riesgo que aplica medidas eficaces de prevención y tratamiento de la malaria. Según información proporcionada por OPS, el país ha sido estratificado en zonas de alto, mediano y bajo riesgo, las cuales tuvieron tasas de incidencia de 25.9, 6.3 y 2.2 por cien mil habitantes en el año 2001, respectivamente. En total, en 2001 se registraron 43,419 casos, de los cuales 1,411 fueron por P.falciparum y el resto por P.vivax. No hubo muertes registradas por malaria. El 66% de los casos de malaria y el 78% de los casos por P.falciparum ocurrieron en zonas de alto riesgo.
Tuberculosis
Según información proporcionada por el Programa Nacional de Tuberculosis del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, la tasa de incidencia de casos de tuberculosis registrados se redujo de 32 a 24 por cien mil habitantes entre 1996 y 2000, más del 90% de los cuales fueron Bk+. La OPS/OMS estimó la tasa de incidencia de tuberculosis en 85 por cien mil habitantes para el año 2000, de los cuales el 45%, es decir 38 por 100,000 cada año, serían Bk+. En el año 2000, el 63% de los casos fue incorporado a la estrategia de tratamiento acortado directamente observado (DOTS/TAES) y el 75% fue curado.
ODM 7: Asegurar la sostenibilidad del medio ambiente
Recursos del medio ambiente
Según información proporcionada por el Plan de Acción Forestal para Guatemala, pareciera que entre 1992 y 2000 hubo un leve incremento de la proporción de la superficie de tierras cubiertas por bosques de 33% a 35%. Según información del CONAP, en la década de los noventa aumentó la superficie de las tierras protegidas para mantener la diversidad biológica ya que pasó de 2,608,213 a 3,201,673 hectáreas entre 1990 y 2002. Sin embargo, en estas áreas se contabilizan todas las áreas protegidas independientemente de su categoría de manejo o de su efectividad de manejo. Así, el 68% de las áreas protegidas no tienen plan maestro, el 14% se encuentran con un plan maestro en proceso, y el 18% se encuentran con plan maestro aprobado.
A partir de información proporcionada por el Ministerio de Energía y Minas, se calculó que en Guatemala se ha utilizado de una manera más eficiente la energía a partir de 1990. Con información del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales se calculó que en 1990 las emisiones totales de dióxido de carbono fueron 0.9 toneladas métricas per capita. Además, las emisiones de dióxido de carbono por energía se incrementaron de 0.4 a 0.7 toneladas métricas per capita entre 1990 y 1999.87 Finalmente, se calculó que, a partir de información proporcionada por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, las emisiones de otros gases de efecto invernadero en 1990 fue 0.2 toneladas métricas per cápita. El 83% de estas emisiones fueron monóxido de carbono y metano.
Acceso al agua potable y al saneamiento básico
En Guatemala se ha logrado incrementar la proporción de población con acceso a fuentes de abastecimiento de agua y de servicios de saneamiento. Entre 1989 y 2000 se pasó del 75% al 85% en el caso del origen y el abastecimiento del agua, y del 57% al 79% en el caso del servicio de eliminación de excretas. Sin embargo, al desagregar este indicador por características sociodemográficas se encuentran disparidades. Según la información recabada hasta julio del 2002 por el Sistema Nacional de Información sobre Agua y Saneamiento (SAS) el porcentaje de viviendas con sistema de agua y letrinas era del 53% y 67%, respectivamente.